En general, las personas oyentes tenemos ideas erróneas respecto la comunidad de las personas sordas. Esto se produce porque nos dejamos llevar por las informaciones que nos llegan a través de los medios de comunicación y por creencias sociales poco veraces. ¿Cuántos de vosotros seguís llamando personas sordo-mudas a las personas sordas? Esa denominación actualmente no se debe utilizar. Las personas sordas no son mudas; tienen cuerdas vocales, pero el hecho de no poder escucharse a si mismos a la hora de reproducir cualquier palabra les provoca que tengan serias dificultades al hablar. Sin embargo, trabajando nada más detectarse la lesión auditiva y con el apoyo de profesionales (como los logopedas) se les puede facilitar mucho las cosas.

Por estas razones es importante que empecemos a aclarar los tópicos que envuelven a la lengua de signos cuando, además, son fruto del desconocimientos y la falta de contacto con la comunidad sorda y su lengua.  Por ejemplo:

Como ya he comentado, es normal que se tengan estas ideas preconcebidas. De ahí viene mi interés en hacer un apartado como éste puesto que, si queremos de verdad sumergirnos en el mundo de la lengua de signos, se deben eliminar por completo aquellas informaciones que desvirtúan la realidad de la comunidad sorda.