Patriciarivas.es es un pedacito de mí. Un pequeño oasis en el que quiero expresar mis conocimientos, mis inconformismos en la educación actual y en la importancia de reflexionar sobre nosotros, los adultos, para poder educar. Para mí educar no se limita a portarse bien, a los modales o en sacar buenas notas. Lo principal es educar para la vida y para uno mismo. Para ello, ofreceremos a nuestros hijos/alumnos/familia los mejores recursos que tengamos para que aprendan a conocerse (y, al mismo tiempo, conocernos) y a poder superar aquellas trabas propias de la vida. Ayudarles a crecer y mostrarles el mundo poco a poco sin asustarles y, sobre todo, sin engañarles.

Por eso, vamos a educar con sentido común y a ponernos en el lugar de los niños para poder entenderles. Vamos a educar con afecto. Vamos a cuidar nuestro lenguaje corporal y nuestra forma de hablar cuando nos dirijamos a ellos. Vamos a entender sus emociones y a intentar que ellos también se vayan descubriendo con el paso del tiempo. Vamos a encaminar la educación hacia la diferencia (ya que de ella extraemos toda riqueza) y hacia el respeto de los ritmos propios de cada uno. Vamos a darnos cuenta de la importancia de darles/nos un tiempo de calidad en atención y en el gran impacto que supone no hacerlo. Vamos a aprender el valor del juego y todo lo que ello implica. Vamos a respetar sus derechos como niños y como personas que son.

Este listado que os acabo de escribir se enfoca hacia un mismo punto que es, al fin y al cabo, mi proyecto personal: El cambio educativo de nuestras vidas. Para ello es importante empezar por nosotros mismos. No me cansaré de repetir que somos el mayor ejemplo para los niños pero éste no siempre es el mejor. No hablo de buscar la perfección pero sí de preocuparnos en pensar en cómo vivimos y en cómo vemos la vida. Recapacitar en si vivimos por inercia o si nos sentimos realmente vivos será la clave que hará que los niños sigan viviendo como la mayoría o aprendan a valorar la vida mirándola desde otra perspectiva.

Por eso, te invito a ser partícipe de este cambio educativo. Aprender a vivir emocionalmente equilibrados, aprender a ver la vida de otra manera a la impuesta por el Sistema y a educar desde el afecto para que los niños crezcan de la forma más feliz y sana posible. Recuerda: cuando tú educas te estás educando a ti.

¿Te apuntas?